Tensión por la Marcha del Orgullo
23 Septiembre 2026
La presidenta de la Federación Argentina LGBT y representante de la Comisión Organizadora, María Rachid, sostuvo que las organizaciones no acordaron postergar la movilización prevista para el 7 de noviembre. Además, cuestionó la resolución porteña que restringe los eventos en el espacio público durante la visita del papa León XIV.
La fecha de la Marcha del Orgullo volvió a generar un cruce entre el Gobierno porteño y las organizaciones. Mientras el jefe de Gobierno, Jorge Macri, aseguró que existe un acuerdo con la mayoría para trasladar la movilización al 21 de noviembre, María Rachid sostuvo que la Comisión Organizadora no acordó ningún cambio y ratificó la convocatoria para el 7 de noviembre.
Días atrás, en diálogo con Radio Rivadavia, Jorge Macri afirmó: “Estamos en diálogo con todas las organizaciones y nos hemos puesto de acuerdo con la mayoría para postergarla unos días”. El Jefe de Gobierno explicó que la propuesta es trasladar la marcha del 7 al 21 de noviembre, en el marco del operativo previsto por la visita del papa León XIV, que estará en el país entre el 8 y el 11 de noviembre.
Sin embargo, Rachid, presidenta de la Federación Argentina LGBT, directora del Instituto contra la Discriminación de la Defensoría del Pueblo de CABA y representante de la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo, negó que exista ese acuerdo. “Las organizaciones que conforman la organización de la marcha no acordaron nada con el Gobierno de la Ciudad”, sostuvo.
La dirigente reconoció que existe diálogo con el Gobierno porteño, aunque cuestionó que Macri haya hablado de un acuerdo con la mayoría de las organizaciones. “Hay diálogo con el GCBA, no sabemos con qué organizaciones hablaron. Hasta la última reunión, no había cambiado nada”, afirmó.
En las últimas horas, además, los integrantes de la Comisión Organizadora difundieron una carta pública dirigida a Macri en la que rechazaron el planteo de suspender o postergar la movilización y ratificaron que la Marcha del Orgullo se realizará el 7 de noviembre. En el documento remarcaron que la convocatoria involucra a organizaciones de todo el país y que miles de personas ya compraron pasajes y reservaron alojamiento, mientras que artistas, delegaciones y organizaciones sociales asumieron compromisos para esa fecha.
Rachid explicó que la fecha de la movilización fue definida con mucha anticipación y que los permisos fueron solicitados en marzo. “Nosotros la fecha la decidimos en diciembre del año pasado y pedimos los permisos en marzo”, señaló, y remarcó la dimensión federal de la convocatoria: “Vienen 2 millones de personas, gente de otros países, es una de las marchas más grandes del mundo y el Gobierno de la Ciudad no lo dimensiona”.
La representante de la Comisión Organizadora también destacó que la marcha no se prepara exclusivamente desde Buenos Aires, sino que involucra a organizaciones de todo el país durante todo el año. “La marcha no la organizamos solo en la Ciudad de Buenos Aires, entendemos que tiene que ser organizada con todo el país y que se trabaja durante todo un año”, sostuvo.
La carta difundida por la Comisión Organizadora agrega que un cambio de fecha también afectaría a otras marchas del orgullo que se realizan en distintas provincias y que toman como referencia la fecha de la movilización nacional en Buenos Aires.
Además, señalaron que la modificación no implicaría simplemente mover una actividad de una fecha a otra, ya que artistas, delegaciones y participantes de distintas provincias y del exterior ya organizaron sus viajes y compromisos. También advirtieron que el acompañamiento habitual de la Ciudad incluye infraestructura como escenario, baños, ambulancias y otros dispositivos logísticos.
En ese sentido, existe además un antecedente normativo que las organizaciones incorporaron al debate. La Ley 6.482, sancionada por la Legislatura porteña, establece que la fecha de la Marcha del Orgullo es definida por las organizaciones no gubernamentales reconocidas por su defensa de los derechos de las personas LGBTIQ+ con actividad en la Ciudad.
La propia información institucional del Gobierno porteño señala que la Marcha del Orgullo es coordinada por las organizaciones sociales de la diversidad “con el apoyo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”.
En ese sentido, Rachid explicó que las organizaciones ya tuvieron que realizar modificaciones en otras oportunidades por cuestiones de logística y seguridad, pero remarcó que nunca se había planteado una postergación. “Hemos cambiado el horario de la marcha por motivos de logística y de seguridad ante un partido de Boca, pero nunca postergamos la marcha”, señaló.
Uno de los argumentos que más cuestionó Rachid es el vinculado con la visita del Papa. La dirigente aseguró que las organizaciones consultaron tanto al Vaticano como a autoridades nacionales luego de que se les planteara que el cambio de fecha respondía a un pedido relacionado con la visita papal. “Las organizaciones no entendemos cuál es la necesidad de postergar la marcha. En su momento nos dijeron que era un pedido del Vaticano, nosotros fuimos a hablar y ellos salieron a decir que no había sido un pedido de ellos. Nación también aclaró que tenían todo contemplado. Cada vez entendemos menos”, afirmó.
Por su parte el canciller Pablo Quirno había señalado que la Marcha del Orgullo estaba contemplada dentro de la planificación de seguridad para la visita de León XIV. “Tenemos contemplado el cronograma, para que no afecte al programa de seguridad”, sostuvo durante la presentación del operativo nacional.
La discusión se profundizó luego de que el Gobierno porteño formalizara la restricción para realizar eventos, diversiones y actos en el espacio público entre el 6 y el 13 de noviembre, un período que incluye la fecha prevista para la marcha. La medida fue establecida mediante la Resolución Conjunta N.º 1/SECMU/26, firmada el 17 de septiembre.
Para Rachid, esa resolución no impide necesariamente la realización de una manifestación popular. “La resolución que firmó el GCBA para prohibir los eventos masivos no nos cambia, entendemos que pueda impedir que haya escenarios o que circulen los camiones, pero no puede impedir una manifestación popular”, sostuvo.
“Tendremos una manifestación distinta, pero no pueden impedir que se haga”, agregó.
La dirigente también cuestionó la utilización del término “diversiones” dentro de la resolución. “Esa resolución del GCBA fue un error político muy grande. Dice que están prohibidos los eventos públicos y las diversiones. Prohibieron las diversiones”, afirmó.
En esa línea, consideró: “Creo que el que redactó la resolución no sabía cómo decir que querían prohibir las carrozas, y se les ocurrió decir ‘diversiones’”.
Rachid también vinculó el conflicto con el carácter plural de la Ciudad y cuestionó que la visita papal pueda terminar condicionando otras expresiones públicas. “¿De verdad la Ciudad de Buenos Aires va a hacer que sólo se pueda expresar la religión católica durante una semana? Me parece que ya superamos esa situación hace siglos”, planteó.
De todos modos, buscó diferenciar el reclamo de una oposición a la visita del Papa. “No es que no entendamos la importancia del Papa en Argentina, no es contra el GCBA ni contra nadie. Nos parece que esto no tiene nada que ver”, sostuvo.
La dirigente también apuntó contra sectores del Gobierno porteño y aseguró que el conflicto se inscribe, a su entender, en una relación más amplia con las organizaciones de la diversidad. “Esto también se da con una vicejefa del Gobierno de la Ciudad que nos vive atacando, con una ministra de Cultura que no nos recibe para articular la marcha por primera vez en la historia. Hay un sector del GCBA con una animosidad en contra de la marcha”, afirmó.
La Comisión Organizadora, por su parte, pidió públicamente a Macri que revise la decisión y garantice el acompañamiento del Gobierno porteño para la movilización del 7 de noviembre. “La Marcha del Orgullo se realizará el 7 de noviembre”, ratificaron en la carta dirigida al jefe de Gobierno.
Y Rachid concluyó: “Hay un sector de la Ciudad que está empujando todo esto”.


