Murió Darío Lopérfido
27 Febrero 2026
El ex ministro de Cultura porteño y ex director del Teatro Colón falleció a los 61 años, como consecuencia de una Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), diagnóstico que había comunicado públicamente meses atrás. Su trayectoria en la Ciudad dejó reformas en organismos culturales, el impulso de festivales y fuertes controversias públicas.
Darío Lopérfido falleció este viernes a los 61 años a raíz de una Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), patología neurodegenerativa cuyo diagnóstico había dado a conocer meses atrás en un texto personal, escrito en primera persona, donde relató el avance de la enfermedad sin atenuantes ni solemnidad.
El ex funcionario había nacido en Buenos Aires el 5 de junio de 1964 y construyó una trayectoria que atravesó el periodismo, la gestión cultural y la política. A nivel nacional integró el Gobierno de Fernando de la Rúa como responsable del área de Cultura y más tarde al frente de la Secretaría de Medios. En ese tiempo formó parte del denominado “Grupo Sushi”, círculo de funcionarios jóvenes que acompañó al entonces mandatario.
Su etapa con mayor exposición se dio en la Ciudad de Buenos Aires. En febrero de 2015 asumió como director general y artístico del Teatro Colón. Durante su gestión incrementó la presencia de figuras internacionales y de argentinos con carreras en el exterior, puso en marcha transmisiones por streaming y habilitó ensayos abiertos al público. Su gestión, sin embargo, estuvo atravesada por disputas gremiales y cuestionamientos de distintos sectores.
En diciembre de ese mismo año, el reciente elegido jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta lo designó además Ministro de Cultura de la Ciudad. Desde ese lugar promovió cambios en la estructura y funcionamiento de los organismos artísticos, con una línea de trabajo enfocada —según definía— en la profesionalización administrativa y en ampliar el acceso a la oferta cultural.
También fue uno de los impulsores de festivales culturales de relevancia en la agenda porteña, entre ellos el BAFICI, consolidado como espacio destacado para el cine independiente.
Uno de los momentos más controversiales de su carrera ocurrió cuando puso en discusión las cifras de víctimas de la última dictadura militar. Sus declaraciones generaron rechazos generalizados y derivaron en su salida del Ministerio de Cultura de la Ciudad en 2016. Lopérfido defendió entonces la revisión de datos históricos y denunció, según su postura, un uso político de la memoria. También había asegurado: “Me podría haber retractado y seguir tranquilo o mantenerme en mi posición. Eso hice y me siento orgulloso de mi actitud”.
En los meses recientes su salud se deterioró con rapidez. Decidió comunicar públicamente que padecía ELA a través de un artículo publicado en el sitio Seúl. Allí describió el impacto progresivo de la enfermedad —que compromete las neuronas motoras y provoca pérdida de fuerza, dificultades en el habla, la deglución y la respiración— y rechazó la narrativa épica asociada a ese tipo de diagnósticos. “La ELA es una enfermedad sin épica”, escribió.
En ese mismo texto cuestionó la romantización de la vejez y expresó una visión directa sobre la muerte. Esa franqueza, que en otros tramos de su vida pública alimentó polémicas, fue leída en esta ocasión como coherencia con su estilo y como una exposición descarnada de su situación personal.
Darío Lopérfido murió en Madrid, donde vivió los últimos años, junto a su esposa Vinnie Blache Spencer, con quien tuvo a su hijo Theo. En el texto en el que habló de su enfermedad también dejó ver el costado más íntimo: admitió que le provocaba furia pensar en todo lo que se perdería de la vida de su hijo y destacó el tiempo que compartían a diario. “Me da furia perderme cosas de mi hijo”, escribió, y agregó: “Pienso que cuando crezca y yo esté muerto, él podrá leerme”.


